Ir al contenido principal

Del otro lado del miedo

Muchas veces tenemos ante nosotros desafíos que nos hace la vida misma, dónde hay siempre dos opciones: seguir con la inercia de tu vida ordinaria o  vivir los cambios  con la incertidumbre y la pasión de enfrentarlos.

Algunos preferimos pasar de largo, y nos quedamos con una vida predecible y apacible en apariencia, mientras otros, navegan a la aventura con resultados de pronóstico reservado.

No es que esté bien o mal cualquiera de las dos opciones, lo cierto es que finalmente cada persona debe ser responsable de la toma de sus decisiones, y consciente de lo que gana o pierde  en cada elección.

Sin embargo, nunca estaría de más,  apostar por enfrentar lo que hay atrás del miedo. Nuestros miedos generalmente son provocados por el mal llamado paradigma de la seguridad, nos han vendido esa idea, otra es el miedo a perder nuestra "paz" aunque no haya una evolución de nuestro ser. El miedo nos engaña de esta manera  y nos paraliza.

Enfrenta el miedo si sientes que estás incompleto, cambia de trabajo a uno que te haga un poco más feliz aunque quizá ganes menos,  rompe el miedo y   cambia de ciudad y vuelve a empezar, si en ella te encuentras tu mismo y en ella está el amor de tu vida, emprende una obra en pro de los demás, ríete un poco de ti mismo, en fin, tantas otras cosas que a veces se dejan pasar por el paradigma de la seguridad, a veces disfrazada de una paz impasible e imposible.
Hay que arriesgarse y vencer el miedo, para descubrir que detrás de él, quizá está eso que nunca en tu vida habías logrado sentir y vivir, y se llama plenitud.

Al final nunca es tarde para cambiar, si te das cuenta que la opción que elegiste  en un principio no era la mejor para ti.


Comentarios

Entradas más populares de este blog

Entre lo efímero y lo que permanece

Los seres humanos solemos ser de “Momentos” o en su caso de “Modas”, respondemos a lo que el instante histórico nos devela en el aquí y ahora, y somos poco previsores en cuanto a lo que vendrá irremediablemente. Si hoy sufrimos de inseguridad, hacemos marchas en este momento; si hay una pandemia se hacen pronunciamientos espectaculares por todos los Países; si hay un Terremoto o cualquier desastre natural llega la ayuda mundial y todos nos condolemos. Pero ante una tragedia que se está gestando de a poco, gota a gota, no la vemos con tanta facilidad y entonces quizá sólo abramos los ojos cuando eso esté ya de manera irremediable ante nosotros. Muchas voces se han escuchado en el desierto advirtiendo que se están agotando los mantos acuíferos de una región que pertenece al desierto de Chihuahua en el Altiplano Central del Norte del País… esa región a la que me refiero es la tuya, la mía, la que habitaron nuestros antepasados y que vivimos con la esperanza que habiten nuestras nuevas ge...

Para encontrarse...

A veces es necesario perderse... Han pasado  casi diez años, desde mi última publicación acá, palabras, gustos y pensamientos tan míos, tan yo...  Es hora de volver... Dejar todo lo que ha distraído del camino  por voluntad propia o externa, y que sin darte cuenta te llevan de a poco, mas lejos de ti. Que sirvieron para algo, pero que no es tu anhelo ni tu fundamento. En recuerdo a grandes amigos de mi juventud, de César  que ayer partió, de  Alonso y de Elsa, volver, regresar, simplemente  vivir  el tiempo que nos toque, sin perder esencia.

En esta noche del 23 del primero del año... mi charquito de estrellas...

Naufrague en un charquito de estrellas. yo solo quera navegar, poner mis ganas por velas, y el mar llené llorando por él. un sueño anclado en la luna... no pude ver orilla ninguna y, normal que naufragase a su vera. Entra la espuma que acaricia y atropella; como un verso del poema que escribí se van borrando tus huellas, mi ilusión es la cometa que se eleva y que se estrella contra mí contra mí contra mí ¿dónde están los mares de verdad?, gélidos y aquella brisa que apagaba poco a poco el sol, ¿dónde quedó? las noches mágicas, ¿te acuerdas? de charquitos y de estrellas. Esta noche iba a brillar la luna, pero la tormenta la asustó. mañana, cuando salga el sol, se reirá de ella, pero de nosotros no. Esta noche hay miles de estrellas y una mágica y radiante luna llena. Y aquel charquito de estrellas resultó ser un desierto: sólo un espejismo de arena y de sal, de risas hoy verdaderas. Suelta velas y verás mi cometa que se eleva y que se va, que se va, que se va. ¿Dónde están los sueños de...